Las organizaciones que integramos el Observatorio Género y COVID-19 en México nos hemos unido durante el último año con la finalidad de recopilar información y compartir esfuerzos y recomendaciones para hacer frente a la pandemia. Tras cumplir un año en este contexto, realizamos este documento para hacer un recuento de lo que ha sucedido con la vida y los derechos de las mujeres. Dividido en tres ejes prioritarios –Violencia y acceso a la justicia, Salud y Bienestar–, es un ejercicio colectivo para exponer los contextos adversos hacia las mujeres y proponer una serie de recomendaciones a distintos actores estatales, tanto para mejorar la atención inmediata como para impulsar reformas estructurales a mediano y largo plazo.

Durante la pandemia, las organizaciones de la sociedad civil hemos recibido el impacto que la situación global tiene en la vida de cualquier persona: incertidumbre; exposición al contagio de COVID-19 –con las afectaciones a la salud física y mental que conlleva–; pérdidas y duelos. Sin embargo, las organizaciones y colectivas feministas que trabajamos por los derechos humanos en México, desde una perspectiva de interseccionalidad, además nos hemos enfrentado a una serie de desigualdades exacerbadas por las acciones u omisiones de los gobiernos en turno, que afectan de forma desproporcionada a las mujeres en todas sus diversidades. Estas (no tan nuevas) formas de afectación que ha traído la pandemia imponen nuevos retos para realizar el trabajo diario de defensa y promoción de los derechos humanos.

Para finales de 2020, el porcentaje de llamadas de emergencia, relacionadas con incidentes por violencia de género, aumentó un 21.3% en comparación con el año anterior (1). De igual manera, las noticias sobre feminicidios y asesinatos violentos a mujeres han formado parte de la cotidianidad, amparados por un sistema de justicia que carece de políticas efectivas de prevención y un modelo de atención sobrepasado en sus capacidades, en el que persisten la revictimización y la impunidad; un sistema que justifica su inacción con la contingencia sanitaria, sin innovar en sus estrategias de atención.

En materia de salud, las noticias no son mejores. De acuerdo con estimaciones del Consejo Nacional de Población, durante 2020 habría 145 mil 719 embarazos –de los cuales 21 mil 575 serían embarazos en adolescentes– adicionales al promedio de los esperados en el país debido a la pandemia. (2)

La población dejó de acudir a los servicios de salud sexual y reproductiva por temor a contraer COVID-19. Las mujeres con discapacidad, las mujeres migrantes, las mujeres indígenas, las mujeres afromexicanas, las mujeres privadas de libertad y las mujeres con VIH también han enfrentado obstáculos en el ejercicio de su derecho a la salud, debido a sus identidades.

La crisis económica, a causa de la pandemia, también ha tenido efectos diferenciados que han profundizado desigualdades estructurales, particularmente aquellas por razón de género. En lo laboral, las mujeres ocupadas disminuyeron con una magnitud de casi el doble que los hombres. A falta de un sistema nacional e integral de cuidados, las mujeres —sin importar condición de ocupación— le dedican lo equivalente a una jornada de trabajo completa a tareas del hogar y de cuidados sin pago. Adicionalmente, se hizo visible la precariedad laboral que viven las trabajadoras del hogar en México, a lo cual se suma la gran cantidad de despidos en medio de la contingencia, impactando de manera directa sus ingresos. A pesar de que se creó el Programa Apoyo Solidario, destinado a las personas trabajadoras del hogar, para tener acceso a dicho apoyo se debe estar afiliada a la seguridad social, por lo que –ante la baja afiliación que existe a nivel nacional– llega a pocas personas, además de que no existe un padrón público al respecto.

A todas las organizaciones que integramos el Observatorio Género y COVID-19 en México ya nos cayó el 20 de que no podemos continuar aplazando los cambios que necesitamos para dejar atrás las desigualdades en nuestro país. Con este diagnóstico y recomendaciones, esperamos que les termine de caer el 20 a quienes antes, durante y después de la pandemia tienen el poder de cambiar esta realidad.

 

 

1 Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Información sobre violencia contra las Mujeres (Incidencia delictiva y llamadas de emergencia 9-1-1), p. 93 Disponible en: Disponible aquí. (Consultada en febrero de 2021).

2 CONAPO (2020) Conferencia de prensa: Disponible aquí. Consultada en febrero de 2021).