Mujeres de población callejera

Las mujeres de población callejera están viviendo discriminación, escasez de alimentos y de trabajo. Se enfrentan al aumento de la violencia por parte de la policía, a las detenciones arbitrarias y operativos de limpieza social.

Hay 4,354 personas viviendo en las calles de la Ciudad de México, de las cuales 522 son mujeres. (SEDESO, 2018)
Las acciones estatales y programas sociales para atender a las poblaciones callejeras representan únicamente un 5.9% del total. (CONEVAL, 2018)


1. Antes de COVID-19

Las poblaciones callejeras viven discriminación constante por parte de las instituciones y la ciudadanía. Esta situación se ha agravado, ya que desde octubre de 2019 han aumentado los operativos de limpieza social en la Ciudad de México, que consisten en acciones dirigidas a desalojar, retirar o reubicar a la población callejera que vive en ciertos lugares, sin que haya justificación legal alguna, sino sólo atendiendo a peticiones de otras personas que no desean la presencia de esta población.

El Caracol ha documentado violaciones en contra de los derechos de las la población callejera vinculadas con violencia policial, tortura hacia las mujeres, separación forzada de la infancia y negación de los servicios de salud.

Además, las poblaciones callejeras son invisibilizadas social, política e institucionalmente, prueba de ello es su omisión en los censos y el diseño de políticas públicas. Incluso, cuando se habla de las poblaciones que viven en los alojamientos de asistencia social, no existe información detallada sobre ellas. Lo cual impide tener datos sobre quiénes son, dónde se encuentran o qué hacen para realizar un diseño adecuado de las políticas públicas que incluya y permita conocer el impacto en esta población de la pandemia por COVID-19.

Por otro lado, las declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador en contra de las organizaciones de la sociedad civil han tenido un impacto negativo, no sólo por la disminución y cancelación de presupuestos, sino por la imposibilidad de dialogar con las instancias encargadas de la atención a las poblaciones callejeras.

2. El impacto de la pandemia por COVID-19

La pandemia y el confinamiento han aumentado la precariedad de las poblaciones callejeras, la discriminación y la violencia en su contra por parte de la policía y la ciudadanía. Las carencias que enfrentan se han agravado debido a la pérdida de empleos formales, al cierre de espacios de trabajo informal que impactan en sus ingresos y a la escasez de alimentos.

Asimismo, los parques y plazas que habitualmente visitan o habitan se encuentran acordonados y los comedores populares e instituciones han cerrado, por lo que las opciones para descansar o recibir servicios son limitadas. Además, la situación es difícil para las personas que viven en las calles y requieren albergues, ya que éstos se encuentran saturados como ha señalado Almudena Ocejo, secretaria de Inclusión y Bienestar Social de la Cdmx.

Por otro lado, no hay información oficial disponible sobre el número de casos y las condiciones en las que se encuentran quienes podrían estar contagiadas de COVID-19 en esta población. Algunos medios de comunicación han informado de supuestos casos, pero ninguna autoridad ha confirmado la veracidad de los hechos.

Las mujeres de población callejera viven de manera compleja la pandemia, ya que no tienen acceso al agua, los servicios sanitarios son limitados y no tienen posibilidad de contar con toallas sanitarias o espacios para bañarse. Además, el cuidado de las y los niños, así como las personas enfermas o mayores, depende de ellas casi en su totalidad. Al no contar con guarderías, escuelas o espacios de esparcimiento, las tareas de cuidado ocupan el doble de su tiempo, provocando estrés y ansiedad en ellas y sus familias ante la incertidumbre de cuándo podrán retomar sus actividades habituales.

Enfrentan, además, el riesgo constante de que les quiten a sus hijas e hijos. En tiempos de COVID-19 han aumentado los operativos del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de la Ciudad de México (DIF) con el objetivo de proteger la salud de los niñas, niños y adolescentes alejándolos de las calles durante la pandemia, pero estos operativos derivan en separación familiar violenta.

Ciclo de Conversatorios "Impactos diferenciados ante la COVID-19"

"Impactos diferenciados ante la COVID-19: diálogos con OSCs"Segunda sesiónTEMA: Poblaciones callejerasPersonas invitadas: Luis Enrique Hernández – El Caracol AC @elcaracolac

Posted by COPRED on Tuesday, May 12, 2020

Impactos diferenciados ante la COVID-19 en las poblaciones callejeras. Como ha señalado la CNDH y El Caracol, se deben garantizar mecanismos para contribuir al cuidado, protección y crianza de los niños y niñas y considerar la separación como último recurso que sea temporal y excepcional.

3. El papel del gobierno al respecto

Para hacer frente a estas afectaciones, el gobierno mexicano ha llevado a cabo algunas acciones que contemplan:

  • El Gobierno de la Ciudad de México cuenta con las “Medidas de atención y protección para la población en situación de calle y abandono social”. Dicho programa contempla la participación de brigadas que se acercan a los grupos de población callejera para darles atención a la salud, información sobre la COVID-19 y rociar sus pertenencias con agua y cloro. Sin embargo, esta acción tiene un efecto contraproducente pues, dadas las condiciones de discriminación preexistentes a la COVID-19, se sugiere que poblaciones callejeras son un posible foco de contagio, provocando que haya personas agredidas por civiles que les arrojan agua con cloro.
  • El Gobierno Federal no ha presentado ninguna propuesta ni tiene cifras o información dirigida a las poblaciones callejeras.

4. Acciones a favor de mujeres de población callejera

a) De la sociedad civil

b) Recomendaciones al Estado

  • Crear una campaña de prevención e información sobre COVID-19 y las medidas de prevención dirigidas a la población callejera, por medio de educadoras y educadores de calle que visiten directamente a las personas en el espacio público.
  • Proveer de insumos como gel, jabón líquido y cubrebocas a toda la población.
  • Garantizar que las poblaciones callejeras tengan acceso al agua, por medio de tinacos o contenedores de agua en las calles, para que cualquier persona, incluidas las poblaciones callejeras, pueda lavarse las manos.
  • Asegurar el acceso universal a los servicios de salud.
  • Contar con servicios de apoyo alimentario.