Mujeres migrantes

La pandemia por COVID-19 ha agudizado los retos a los que se enfrentan las mujeres migrantes y refugiadas en México. La falta de un documento migratorio hace que su acceso a la salud, al trabajo, a la educación y a una vivienda digna se vean obstaculizados. El género y su nacionalidad se convierten en factores que incrementan la discriminación y desigualdad.

Acciones de la sociedad civil

  • Presentación de juicios de amparo con relación a la población migrante en detención y COVID-19 y exigencia de cumplimiento.
  • Posicionamiento, exigencia y recabación de firmas para el cese de las detenciones por razones migratorias, la liberación de todas las personas detenidas en Estaciones Migratorias y Estancias Provisionales y la protección de personas en situación de calle.

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1. Antes de COVID-19

En México, hasta 2018 y de acuerdo a las estadísticas públicas de la Secretaría de Gobernación y el Instituto Nacional de Migración, las mujeres representaban entre el 20 y el 25 por ciento de los flujos migratorios en tránsito irregular, sin embargo, a partir de octubre de 2018 vimos un cambio en la migración y en el último año (2019) las mujeres y las niñas representaron el 40 por ciento de las personas detenidas en estaciones migratorias en todo el país. Desde hace más de cinco décadas son el 50 por ciento de las personas que migran en el mundo.

Ellas tienen diferentes tiempos y formas de migrar a diferencia de sus pares hombres. Los retos y riesgos que enfrentan están atravesados por el género, la xenofobia y la discriminación. Entre los riesgos se encuentra la extorsión, principalmente durante los operativos de control y verificación migratoria en carreteras del país; la violencia, en sus diferentes modalidades; secuestro; la falta de acceso a la justicia -en México existe un 99 por ciento de impunidad en los delitos contra la población migrante.
Entre sus retos podemos mencionar la regularización migratoria con permiso para trabajar, el acceso a la educación para sus hijas e hijos, así como a derechos básicos como salud y vivienda, y malas condiciones laborales. En general, a partir del 2019 las mujeres migrantes se enfrentan a políticas migratorias más restrictivas en la región lo que incrementa las condiciones de vulnerabilidad en su tránsito y al llegar al país de destino.

Lo mismo sucede con las mujeres refugiadas en el país. De enero a mayo de 2020 las mujeres representaron el 40 por ciento de las personas que solicitaron asilo en México. Entre las causas que las obligan a salir de sus países en busca de protección internacional está la violencia de género, la persecución y amenazas en razón de género, hacia ellas o sus familias, y la desigualdad y discriminación.

En general, las mujeres migrantes y refugiadas en México, y la región, se enfrentan a un sistema social y económico desigual y discriminatorio.

2. El impacto de la pandemia por COVID-19

Tras el cierre de fronteras en Centroamérica, mucha población migrante y refugiada ha quedado varada en municipios de la frontera sur de México, en especial, solicitantes de asilo a la espera de procedimiento y actualización desde antes del inicio de la contingencia. Su estado de vulnerabilidad ha aumentado debido a las circunstancias actuales.

La Guardia Nacional y las policías municipales han llevado a cabo operativos de detención en zonas identificadas con población migrante, violando así sus derechos, además de fomentar el racismo, la xenofobia y la criminalización entre la población.

Asimismo, entre la población migrante ha aumentado la precariedad laboral y socioeconómica y, como consecuencia, también ha disminuido el acceso a la vivienda, la salud y la alimentación. También se observa un aumento de violencia de género, familiar y hacia niñas, niños y adolescentes, así como un incremento del trabajo de cuidados y de las exigencias del cumplimiento de roles de género hacia las mujeres.

La pandemia por COVID-19 ha develado lo que desde la sociedad civil hemos denunciado en repetidas ocasiones: la falta de capacidad de las instituciones para la atención de esta población y las pésimas condiciones de subsistencia en las que se encuentran las personas migrantes y solicitantes de protección internacional privadas de su libertad en estaciones migratorias. Esta situación ha dado lugar a episodios de protesta con respuestas violentas y personas muertas y heridas.

Inicialmente, la migración no se consideró como parte de la estrategia en materia de salud, exponiendo tanto a la población migrante como a funcionarios públicos, trabajadores humanitarios y de organizaciones civiles a un alto riesgo de contagio. Además, no existen protocolos estandarizados a nivel nacional para la detección, atención y referencia de casos de COVID-19 entre la población migrante, lo que visibiliza aún más la falta de interés que se tiene por esta población, y coloca, nuevamente, la responsabilidad en las organizaciones de la sociedad civil y agencias internacionales para la adecuada intervención a personas en movilidad, en un marco que proteja sus derechos humanos.

Por otro lado, derivado de la pandemia, se ha restringido el acceso a la salud sexual y reproductiva de las mujeres migrantes. En Tapachula, municipio fronterizo con una importante población de mujeres migrantes, se ha cancelado la consulta externa, incluyendo la consulta prenatal y la de seguimiento de atención primaria, lo que tiene un efecto importante en su salud sexual y reproductiva.

De la crisis hacia un nuevo convenio social: Un enfoque inclusivo, feminista, e interseccional es la única salida a la crisis del COVID19

👩🏽‍🌾👩🏽‍🍳👩🏽‍🔧👩🏾‍🏭👩🏽‍🔬👩🏽‍🚒👩🏽‍🚀 DÍA DEL TRABAJO 👩🏾‍✈️🕵🏽‍♀️👷🏽‍♀️👩🏽‍🎤👩🏽‍⚕️👩🏽‍🏫👩🏽‍🎓#MujeresEnLaMigración | #DíaDelTrabajo | #WomenInMigration⚠ Es posible salir de esta crisis fortalecidas, de formas más justas e igualitarias. Líderes mundiales deben escuchar a las mujeres dados sus múltiples roles como proveedoras,cuidadoras, y trabajadoras esenciales. Las #mujeresmigrantes en particular se encuentran entre dos mundos, pero con frecuencia están exentas de los derechos más básicos. Las #mujeresmigrantes se enfrentan a mayores riesgos de exposición al #COVID19, aumento de problemas de salud mental, violencia doméstica, violencia de género y acoso en el trabajo. Hacemos un llamado a los gobiernos para que las protejan y las involucren como agentes vitales de cambio.

Posted by Instituto para las Mujeres en la Migración, AC (IMUMI) on Friday, May 1, 2020

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3. El papel del gobierno al respecto

Para hacer frente a estas afectaciones, el gobierno mexicano ha llevado a cabo algunas acciones que contemplan:

 

4. Acciones a favor de las mujeres migrantes

a) De la sociedad civil

  • Presentación de juicios de amparo con relación a la población migrante en detención y COVID-19 y exigencia de cumplimiento.
  • Posicionamiento, exigencia y recabación de firmas para el cese de las detenciones por razones migratorias, la liberación de todas las personas detenidas en Estaciones Migratorias y Estancias Provisionales y la protección de personas en situación de calle.
  • Se logró una resolución histórica en la que un juez ordenó 11 medidas para proteger la vida y salud de las personas migrantes y sujetas de protección internacional.
  • Distribución de despensas e insumos sanitarios a la población migrante.
  • Incidencia para la no colusión del gobierno mexicano con el estadounidense y para la no detención y el acceso a la salud.
  • Atención y acompañamiento en línea, telefónico y físico, cuando es indispensable.
  • Documentación de las violaciones de derechos humanos a personas migrantes.
  • Vinculación con otras OSC situadas en diversas rutas migratorias.
  • Comunicación constante con los procesos de base que se acompañan.
  • Gestión de recursos y espacios de ayuda humanitaria.
  • Generación y difusión de materiales informativos con teléfonos de emergencias para la atención de la población migrante y de webinars y listening sessions.
  • Presentación de una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para investigar los motines en las Estaciones Migratorias.
  • Elaboración de un Manual de Bienestar Psicológico en tiempos de Coronavirus.

b) Recomendaciones al Estado

  • Medidas de prevención, protección sanitaria o ayuda humanitaria dirigidas a la población migrante y más vulnerable.
  • Atención a población migrante en situación de calle y afectada por el cierre de espacios públicos y la limitación de la circulación de la población.
  • Adopción de medidas de atención a la población que ha retornado a sus lugares de origen o a lugares cercanos a su lugar de origen.
  • Generación de un plan de acción que atienda a las familias que históricamente migran a otros territorios en México o fuera de México.
  • Inclusión en las medidas adoptadas por el gobierno, de enlaces a las directrices de ACNUDH, CIDH y OEA en materia de pandemia y atención a población migrante y refugiada.

Más información:

Instituto para las Mujeres en la Migración AC – https://imumi.org/

Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano – http://caravanamigrante.ibero.mx/frontera-sur

Organizaciones que lo integran:

American Friends Service Committee (AFSC) – Oficina Latinoamérica y el Caribe, Centro de Derechos Humanos Digna Ochoa, Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, Centro de Derechos Humanos Tepeyac, Centro de Derechos de las Víctimas de la Violencia Minerva Bello, Formación y Capacitación (FOCA), Iniciativas para el Desarrollo Humano, Junax, Kaltsilaltik, Médicos del Mundo – España y Francia (MdM), Una Mano Amiga en la Lucha contra el SIDA, Voces Mesoamericanas Acción con Pueblos Migrantes.